Aleix Estradé, socio de GAP Cooperativa, protagonista de un artículo en La Vanguardia sobre la experiencia en gestión de pandemias al sector porcino

Con la Experiència de anteriores pandemias

Si hay un sector productivo que sepa de pandemias y cuarentenas, es el porcino. A mediados de los noventa, la peste porcina africana (PPA) obligó al sacrificio de centenares de miles de cerdos, pero se consiguió erradicar. «Desde entonces, en las granjas hay un estricto control de bioseguridad animal.

La Covid-19 nos ha afectado solo en que a las medidas que ya aplicábamos a los cerdos les hemos añadido las obligatorias para evitar contagios entre nosotros. La granja no podía cerrar. El matadero ha de seguir funcionando y la gente ha de comer». Así se explica al otro lado del teléfono Aleix Estradé, 32 años, ganadero (socio de GAP Cooperativa), que junto con su padre y socio, Ricard Estradé, explota una granja de engorde con 2.900 cerdos de raza ibérica en les Borges Blanques. Según el ganadero, «los humanos estamos amenazados por el coronavirus, pero los cerdos también por los focos de PPA que hay en Europa. Si no vigilamos nos puede salta en cualquier momento».

Aleix Estradé, que es proveedor del grupo alimentario Bonàrea, afirma que la producción no se ha visto afectada. «Estamos acostumbrados a aplicar mucha norma sanitaria veterinaria y el único inconveniente es que el personal que se acerca a la granja, como veterinarios, inspectores sanitarios o transportistas ha trabajado a distancia, esto es difícil en una granja, pero con las mismas exigencias burocráticas, cuando las oficinas de Agricultura han estado cerradas a cal y canto.

Fuente de información: La Vanguardia

Autor artículo: Pau Echauz

Fotografía artículo: Mercé Gili

Proyectan una granja de 3.000 cerdas y 11.500 lechones en el término de Castelldans

La empresa promotora es Mas Pinell SCCL y el lugar escogido son unos terrenos junto a la autopista AP-2, a 800 metros de la casa de Miravall.

La empresa Mas Pinell SCCL (socios de GAP Cooperativa) está pendiente de recibir el visto bueno urbanístico y ambiental, así como la licencia de obras del Ayuntamiento de Castelldans, para iniciar la construcción de una explotación porcina de 3.000 cerdas reproductoras, 11.449 lechones, 550 cerdas de reposición y 8 machos, que se distribuyen en seis naves situadas en unos terrenos junto a la autopista AP-2, a 800 metros de la casa de Miravall. La nueva explotación recibiría todos los animales de otra que tiene la misma empresa en Juneda con 1.950 cerdos y parte de los que tiene en una de las Borges, donde ahora hay 5.180 cerdos y 7.900 lechones; con el traslado, esta quedaría con una capacidad de 10.000 lechones de transición.

La nueva granja tendría un consumo de agua de 60 m3 / día procedentes de la red de riego y, según el proyecto, los purines que generaría anualmente serían de 21.400 m3, que se deberían llevar a aplicar a fincas agrícolas que no estén en alguno de los 19 municipios garriguenses considerados como zona vulnerable por contaminación de nitratos.

Agrupación de parcelas
El Plan Urbanístico de Castelldans establece que las edificaciones de este tipo no pueden superar el 5% de la superficie de una finca. En este caso, las naves de la nueva explotación ocuparían unos 22.000 m2 de los 80.000 que hace actualmente el terreno donde se quieren construir y sobrepasarían, por tanto, el porcentaje. Para salvar el escollo, el proyecto plantea que, en el marco de la concentración parcelaria, se puedan agrupar 15 parcelas de la zona, no siempre adyacentes, para obtener una sola finca con una superficie total de 1.180.000 m2 y cumplir, así, el límite de edificabilidad.

Artículo publicado en el diario comarcal: Somos Garrigues