Alertan de que el sector porcino termina en 2021 con precios inferiores a los costes de producción

El sindicato Unió de Pagesos destaca en el balance del último año del sector la incertidumbre en el ámbito económico y el reto de asumir nuevas obligaciones ambientales

Unió de Pagesos advierte que el año 2021 ha cerrado con valores positivos para el sector porcino en Cataluña, con una media de 0,02 euros por kilo de carne, pero en los últimos meses ha derivado hacia un escenario muy negativo: el precio de coste en diciembre se situó en 0,132 euros por kilo, básicamente por el aumento del coste del pienso, que ha alcanzado los 0,362 euros la tonelada, mientras que el precio de venta de la carne de cerdo de los últimos dos meses y medio es bajo : 0,102 euros por kilo. Durante diciembre, la media de pérdidas se calcula en 0,33 euros por kilo, según la información de SIP Consultors.

En cuanto a sacrificios y exportaciones, los datos se mantienen con una tendencia similar a la de años anteriores: Cataluña ha sacrificado 2,05 millones de toneladas y ha exportado 1,63 millones de toneladas, el 79% de la producción, según SIP Consultores. China sigue siendo el principal destino de las exportaciones porcinas pero a un ritmo más lento, ya que según distintas informaciones, parece haber recuperado una parte de la producción propia.

Unió de Pagesos recuerda que a esta situación de comercio internacional se añade la preocupación por la difusión de la peste porcina africana (PPA), enfermedad que no afecta a las personas pero que limita el comercio internacional de carne y productos porcinos. Esta semana se ha declarado un primer brote en jabalí en la región del Piamonte, en el norte de Italia, cercano a Francia, que se suma a la situación de Alemania, con más de 3.000 brotes de PPA, básicamente en jabalíes, lo que demuestra la facilidad de difusión del virus a través de estos animales. En este sentido, Unió de Pagesos insiste en extremar las medidas de bioseguridad en las granjas porcinas y en el transporte animal, así como la necesidad de controlar la población de jabalíes para minimizar el riesgo.

El sindicato también reclama al Gobierno estatal que trabaje para conseguir un acuerdo de regionalización similar al que ha llegado Francia con China, que prevé que, de detectarse un brote de PPA, la limitación de las exportaciones afectaría a la zona con casos de PPA pero no en todo el estado.

Por otra parte, la entrada en vigor de la actualización del Real decreto de ordenación porcina en 2020 incluye nuevas exigencias medioambientales para los ganaderos. Esta norma prolonga la limitación del tamaño de las granjas (720 unidades de ganado mayor), establece distancias mínimas entre granjas y ampliaciones de granjas porcinas, e introduce requisitos para mejorar la gestión ambiental reduciendo las emisiones de las granjas porcinas, fundamentalmente amoníaco, en través de la aplicación de mejores técnicas disponibles (MTD). Estas exigencias medioambientales se añaden a los compromisos establecidos en el Decreto de fertilización (eliminación de abanico, conductímetro y GPS, entre otros).

Otros proyectos de normativas como el borrador del real decreto para la nutrición sostenible en suelos agrarios también afectará a la gestión ambiental de las granjas porcinas. Unió de Pagesos pide a la Administración criterios claros y proporcionados para aplicar las mejoras necesarias en las granjas pero que las exigencias no sean superiores a las europeas en ningún caso.

El sindicato recuerda también el valor social y territorial de las granjas porcinas en Catalunya, donde la ganadería ha sido un complemento de muchas fincas agrarias. El 65% de las granjas porcinas tiene en este sector la principal fuente de ingresos de la finca agraria, según datos del Ministerio de Agricultura.

El titular de la granja porcina puede trabajar en régimen libre (el ganadero cuida a los animales y es propietario del ganado) o bien integrado (no tiene la propiedad del ganado). El 81% de las granjas porcinas catalanas están ubicadas en municipios rurales de menos de 5.000 habitantes; casi la mitad de las granjas de engorde (un 49%) tienen una capacidad inferior a 1.000 animales, y un 43% de las granjas tienen entre 1.000 y 4.000 cerdos engorde. En total, en Cataluña existen 5.497 granjas porcinas, según datos del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural.

El responsable nacional del sector Porcino de Unió de Pagesos, Rossend Saltiveri, y el responsable de Sectores Ganaderos del sindicato, Jordi Armengol, han explicado estas cuestiones en rueda de prensa, el primero desde Lleida, y el segundo, telemáticamente.

 

Fuente de información: Unió de Pagesos

Unió de Pagesos valora los buenos precios del porcino, a pesar de la inestabilidad del mercado debido a la pandemia de la Covid-19

En la rueda de prensa que hoy ha ofrecido Unió de Pagesos en su sede de Tàrrega (Urgell) para hacer balance de la situación del sector porcino, el responsable nacional de este sector en el sindicato, Rossend Saltiveri, ha valorado que este primer semestre de 2020 el balance económico ha sido positivo, aunque con un descenso importante a partir de marzo debido a la situación de pandemia global debido a la Covid-19.

El sindicalista ha expuesto que el margen interanual (diferencia entre el coste de producción y el precio de venta) se mantiene alto -superando los 0,20 € / kg-, superando, la media de precio de lonja de 1,40 € / kg vivo (ver tabla adjunta). Además, también ha apuntado que hay que tener en cuenta que, durante el primer semestre del año, tanto el precio del pienso como el coste de producción del porcino se han mantenido estables.

Según Unió de Pagesos, estos buenos resultados se consiguen gracias a una producción competitiva en cuanto los costes tanto en producción como en sacrificio y elaboración, así como a la capacidad que ha tenido el sector en los últimos años de abrirse a los mercados de exportación. En este sentido, el sindicato recuerda que cerca de un 70% de las granjas de engorde catalanas están integradas y que lo justo es que los buenos resultados económicos reviertan en el ganadero para que pueda continuar adaptándose a las nuevas normativas.

En cuanto a los retos del sector, el principal, es conseguir concienciar al sector de la necesidad de aumentar el censo de madres para no depender de lechones importados, teniendo en cuenta el riesgo sanitario que conlleva la importación de lechones para engordarlos aquí, ya que el movimiento de animales es una amenaza sanitaria constante y que llevará repercusiones al productor estatal. En este sentido, Unió de Pagesos remarca la necesidad urgente de controlar la población de jabalí -y reducir la sobrepoblación actual en Cataluña- por el riesgo de propagación de la peste porcina africana [PPA].

Además el sector debe adaptarse a las nuevas exigencias normativas del Real Decreto de ordenación porcina, publicado en febrero, y del Decreto de fertilización, aprobado hace un año. El Real Decreto de ordenación porcina regula nuevas exigencias relacionadas con la sanidad, el bienestar animal, la higiene, la bioseguridad y el medio ambiente, a través de la implantación de un sistema de gestión integral [SIGE]. Por ejemplo, determina que las granjas con una capacidad superior a 120 unidades de ganado mayor [UBM] determinarán qué medidas toman para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y amoniaco en el ámbito de la granja y de la gestión de las deyecciones.

En cuanto al Decreto de fertilización, el sector valora el esfuerzo de las granjas para adaptarse a las nuevas condiciones de gestión y de aplicación de las deyecciones ganaderas (sistemas de elevada uniformidad, la sustitución del abanico para otros sistemas alternativos , el conductímetro, los plazos de incorporación al suelo …); una adaptación que las granjas más pequeñas, con cisternas de capacidad inferior a 15 m3, tienen margen para hacerlo hasta el 21 de febrero de 2021. Con todo, Unió de Pagesos considera que es necesario que el Departamento de Agricultura apoye a los ganaderos y destine los recursos necesarios para desarrollar sistemas de tratamiento de las deyecciones ganaderas para facilitar, así, el cumplimiento de las exigencias ambientales y la viabilidad de las inversiones que conllevan. Por último, Unión de Pagesos valora que el 95% del campesinado obligada a presentar la declaración anual de nitrógeno [DAN] en 2019, haya cumplido.

Fuente de información: Unió de Pagesos