La planta de transformación de deyecciones ganaderas en Les Garrigues apuesta por la valorización energética para reducir la dependencia de los vertederos y contribuir a la seguridad energética
El nuevo proyecto de valorización energética de la planta de tratamiento de deyecciones ganaderas TRACJUSA marca un antes y un después en la gestión de residuos no reciclables. Al transformar estos residuos en energía, contribuimos activamente al objetivo europeo de reducir drásticamente la eliminación en vertederos, promoviendo un modelo basado en la economía circular.
La valorización energética se posiciona como una solución clave en la gestión de residuos no reciclables, alineándose con los objetivos de la Unión Europea para minimizar el impacto ambiental de los vertederos. En este contexto, el nuevo proyecto de funcionamiento diseñado para la planta de tratamiento de deyecciones ganaderas TRACJUSA ha dado un paso decisivo con un nuevo modelo de funcionamiento que permite aprovechar la energía contenida en los residuos para transformarlos en electricidad y calor.
Un problema urgente en España
España sigue lejos de los objetivos europeos en materia de gestión de residuos: actualmente, cerca del 50% de los residuos todavía terminan en vertederos, generando emisiones de gases de efecto invernadero como el metano y la pérdida de recursos potencialmente aprovechables. En cambio, países como Alemania, Austria o Países Bajos han logrado tasas de eliminación en vertederos cercanas a cero gracias a la combinación de reciclaje y valorización energética.
El papel clave de TRACJUSA
El nuevo proyecto implementado en la planta de transformación de deyecciones ganaderas TRACJUSA permite:
- Sustituir combustibles fósiles por energía recuperada de residuos no reciclables.
- Optimizar el tratamiento de deyecciones ganaderas, promoviendo su uso como fertilizante orgánico.
- Contribuir a la reducción de la contaminación de acuíferos y emisiones de metano.
- Reducir la dependencia de fuentes no renovables.
Una apuesta por la sostenibilidad
La valorización energética no sólo se presenta como una alternativa sostenible, sino que aporta estabilidad en el contexto actual de crisis energética. En Europa, esta tecnología ya permite suministrar calefacción a más de 17 millones de personas. Proyectos como el de TRACJUSA, se presentan como una gran oportunidad para cerrar la brecha con otros países y avanzar hacia un modelo de economía circular eficiente y responsable.
GAP Cooperativa, impulsora de este proyecto, reitera su compromiso con la innovación y la sostenibilidad, promoviendo soluciones eficaces para la gestión de residuos y la producción de energía limpia.
Escribe un comentario