Sin agricultura y ganadería no hay alimentos ni futuro para nuestro territorio

Con motivo del Día Mundial de la Agricultura, el GAP reivindica el papel esencial de agricultores y ganaderos en la producción de alimentos de calidad, el mantenimiento de un medio rural vivo y la generación de actividad económica en el territorio, y reclama que el sector agrario se convierta en una verdadera prioridad estratégica para las administraciones y para Europa.

Cada día, miles de agricultores y ganaderos trabajan la tierra y cuidan de sus animales para hacer posible algo tan cotidiano y, al mismo tiempo, tan esencial como disponer de alimentos de calidad.

Hoy, 9 de septiembre, Día Mundial de la Agricultura, desde Gestió Agroramadera de Ponent (GAP) queremos reconocer el esfuerzo, dedicación y compromiso de todas estas personas y, al mismo tiempo, reivindicar el valor estratégico de un sector imprescindible para el presente y el futuro de nuestra sociedad.

La agricultura produce alimentos, pero su aportación va mucho más allá. Mantiene la actividad económica en nuestros pueblos, contribuye a fijar población, configura nuestro paisaje, gestiona una parte esencial del territorio y constituye, junto con la ganadería, uno de los grandes pilares de nuestro medio rural.

Un sector esencial que afronta grandes dificultades

Este papel imprescindible contrasta con las numerosas dificultades a las que deben hacer frente actualmente las explotaciones agrícolas y ganaderas.

La falta de relevo generacional constituye uno de los grandes retos. Necesitamos jóvenes que quieran incorporarse al sector y que puedan encontrar en la agricultura y la ganadería no solo una forma de vida, sino también una actividad profesional viable, digna y con futuro.

A esta situación se suman el exceso de burocracia, unas exigencias administrativas y normativas cada vez mayores y las dificultades que afrontan muchas explotaciones para mantener su viabilidad económica.

Desde el GAP consideramos imprescindible que las administraciones escuchen al sector y que las políticas públicas faciliten, en lugar de dificultar, la labor de los profesionales responsables de producir nuestros alimentos.

El sector necesita apoyo, estabilidad y unas políticas diseñadas teniendo en cuenta la realidad de quienes trabajan cada día sobre el terreno.

Agricultura y ganadería: dos partes de un mismo ciclo

Hablar de agricultura significa también hablar de ganadería. Especialmente en territorios como Les Garrigues, ambas actividades están profundamente relacionadas y forman parte de un mismo sistema productivo, económico y territorial.

Los campos producen cereales, forrajes y otras materias primas que constituyen la base de la alimentación de los animales. Al mismo tiempo, la ganadería genera deyecciones que, correctamente gestionadas y aplicadas de acuerdo con las necesidades de los cultivos, pueden aprovecharse como fertilizante orgánico, aportando nutrientes a los campos. Esta valorización agrícola de las deyecciones y la recuperación de su valor fertilizante forman parte del modelo de gestión desarrollado por el GAP.

De esta manera se establece un ciclo en el que agricultura y ganadería se complementan:

Del campo a los animales y de los animales, en forma de nutrientes, de nuevo al campo.

Un ciclo que ha formado parte tradicionalmente de nuestro mundo rural y que hoy debemos seguir perfeccionando mediante el conocimiento técnico, la innovación, la tecnología y unas buenas prácticas agrícolas y ganaderas.

No se trata de enfrentar agricultura y ganadería, sino de comprender que se necesitan mutuamente y que ambas son imprescindibles para construir un modelo de producción de alimentos sostenible y de futuro.

Europa debe considerar el sector agrario una prioridad

En un contexto internacional cada vez más complejo, Europa no puede dar por garantizada indefinidamente su capacidad para producir alimentos.

Contar con un sector agrícola y ganadero fuerte, profesional, sostenible y económicamente viable es una cuestión estratégica.

Las políticas europeas deben tener en cuenta la realidad cotidiana de las explotaciones y conseguir que los objetivos ambientales, económicos y sociales avancen conjuntamente. No podemos exigir cada vez más a agricultores y ganaderos sin proporcionarles las herramientas, los recursos, el acompañamiento y el reconocimiento necesarios para afrontar esos cambios.

Por ello, reclamamos una Europa que apueste por la agricultura y la ganadería, que proteja su capacidad productiva y que reconozca a quienes producen alimentos como una pieza fundamental de nuestra sociedad.

Sin agricultores y ganaderos no hay medio rural

Para GAP, defender la agricultura y la ganadería significa también defender a las personas que han decidido desarrollar su proyecto vital en nuestros pueblos.

Agricultores y ganaderos generan actividad económica, mantienen empresas y servicios vinculados al sector y contribuyen a crear oportunidades que ayudan a fijar población.

Esta es también una de las razones de ser del GAP: contribuir a construir un futuro digno y sostenible para el sector agrícola y ganadero de Lleida y, especialmente, de Les Garrigues defendiendo a las personas que han apostado por estas actividades como medio de vida y que, con su trabajo, generan riqueza y contribuyen a evitar el abandono del medio rural.

Defender la agricultura es defender nuestro futuro

Por todo ello, este Día Mundial de la Agricultura debe ser mucho más que una fecha en el calendario.

Es una oportunidad para reconocer, pero también para reivindicar.

Necesitamos agricultura. Necesitamos ganadería. Necesitamos agricultores y ganaderos que puedan vivir dignamente de su trabajo.

Necesitamos favorecer el relevo generacional, reducir la burocracia innecesaria, escuchar al sector, apoyar la innovación y crear unas condiciones que permitan a nuestras explotaciones ser competitivas y afrontar con garantías los retos del futuro.

Porque cuando defendemos la agricultura y la ganadería estamos defendiendo mucho más que dos actividades económicas.

Defendemos nuestros alimentos.

Defendemos nuestros pueblos.

Defendemos nuestro territorio.

Defendemos nuestro futuro.

Gracias, agricultores y ganaderos. Hoy y cada día.

Escribe un comentario