GAP Cooperativa lidera un modelo ejemplar de gestión de deyecciones ganaderas que convierte un reto ambiental en una oportunidad económica y social para el territorio. La cooperativa leridana consolida un modelo de gestión integral de deyecciones ganaderas que prioriza la sostenibilidad, la economía circular y que ayuda a la fijación de población en el territorio.
En un contexto marcado por la necesidad de sostenibilidad y eficiencia en el sector agroalimentario, GAP Cooperativa se convierte en una entidad de referencia en la gestión de las deyecciones ganaderas en el ámbito europeo. Con más de 160 explotaciones ganaderas asociadas, la cooperativa ha desarrollado un sistema ejemplar de gestión de deyecciones ganaderas que convierte al purín en un recurso estratégico para el desarrollo económico, social y ambiental del territorio.
De reto ambiental a recurso energético y fertilizante
Las deyecciones producidas en las granjas no son, para GAP, un residuo, sino una materia prima de gran valor. A través del Plan de Gestión Conjunta, validado por el Departamento de Agricultura, y con la planta de tratamiento TRACJUSA situada en Juneda, la cooperativa transforma los excedentes de purines en:
- Abono orgánico de calidad, que retorna a los campos como fertilizante natural, mejorando los suelos agrícolas.
- Energía limpia, gracias a procesos de biogás y la innovadora gasificación de CDR (combustibles derivados de residuos urbanos no peligrosos), un sistema que evita el uso de combustibles fósiles.
Gestión técnica, rigurosa y sostenible
El servicio técnico del GAP es el eje central de ese modelo. Con una oficina técnica consolidada, la cooperativa planifica la recogida, aplica criterios agronómicos y ambientales en la aplicación de los purines, elaborando anualmente el libro de gestión para garantizar la trazabilidad y el cumplimiento normativo.
Un proyecto que genera riqueza y cohesiona el mundo rural
Los beneficios del proyecto van más allá de la vertiente medioambiental. Con la implicación directa de los ganaderos -accionistas de las plantas-, GAP contribuye a generar puestos de trabajo y fijar la población en el territorio.
Además, el retorno económico y social se concreta en proyectos comunitarios, culturales y deportivos en Les Garrigues, reforzando el arraigo del campesinado.
Economía circular y futuro para la ganadería
GAP Cooperativa ejemplifica cómo la innovación y la colaboración pueden convertir un problema estructural en una solución que da respuesta a las necesidades del territorio. Con una mirada puesta en la sostenibilidad y en el relieve generacional, la cooperativa trabaja para que el sector agroganadero siga siendo motor de vida y futuro para la comarca.
El éxito de este proyecto radica en la cooperación entre campesinado, ganadería e industria, y en la voluntad colectiva de vivir y construir un territorio vivo, resiliente y con futuro. En GAP Cooperativa no sólo gestionamos purines; transformamos retos en soluciones y compromiso en realidad.