Valorización y reciclaje: dos estrategias complementarias

Los países que más reciclan en Europa son también los que más valorizan energéticamente sus residuos. Según los últimos datos de Eurostat (2022), países como Alemania, Suecia o Dinamarca, líderes en reciclaje, también disponen de un alto grado de valorización energética. Esta doble apuesta les permite tener niveles muy bajos de uso de vertederos (inferior al 5%).

En el marco de la campaña “No dejes que la mentira gane”, Gestió Agroganadera de Ponent (GAP) quiere poner luz sobre una idea difundida por los contrarios al proyecto completamente errónea: que la valorización energética de los residuos es un obstáculo para el reciclaje. Sin embargo, los datos demuestran exactamente lo contrario.

La correlación entre los países europeos con mejor valorización energética de los residuos y sus niveles de recuperación y reciclaje muestra una relación muy significativa: los países que apuestan por la valorización energética suelen tener también altos niveles de reciclaje y recuperación, y apenas dependen del vertido en depósitos controlados. Esta tendencia puede entenderse mejor teniendo en cuenta el modelo de jerarquía europea de gestión de residuos, que prioriza, por orden:

  • Prevención
  • Preparación para la reutilización
  • Reciclaje
  • Otras formas de valorización (como la energética)
  • Eliminación (como los vertederos)

Casos ejemplares:

Alemania, Austria, Suecia, Países Bajos y Dinamarca son países líderes tanto en reciclaje como en valorización energética. Todos ellos superan a menudo el 60-70% en índice combinado de reciclaje + valorización energética y tienen una práctica residual del uso de vertederos (inferior al 5%).

Por el contrario, países como España, Grecia, Rumanía o Bulgaria, con menor desarrollo en plantas de valorización energética, presentan porcentajes elevados de vertido (hasta el 50%) y menores índices de reciclaje.

Esta correlación puede explicarse por qué la infraestructura para valorizar energéticamente exige una gestión más técnica de los residuos, que a menudo va acompañada de mejores sistemas de recogida, separación y tratamiento. Esto no significa que la valorización energética sustituya al reciclaje, sino que actúa como complemento estratégico cuando el reciclaje no es viable (por materiales no reciclables o en mal estado).

«Reciclar, valorizar, transformar: así es la economía circular que impulsamos desde GAP»

Es precisamente este modelo el que GAP quiere aplicar en Les Garrigues a través del nuevo sistema de funcionamiento para la planta de deyecciones ganaderas  Tracjusa. La planta transformará deyecciones ganaderas y CSR no reciclables en fertilizantes orgánicos y energía limpia, reduciendo las emisiones, la dependencia de los vertederos y recuperando nutrientes para la agricultura local.

Con este sistema, GAP ejemplifica la jerarquía europea de residuos: reducir, reutilizar, reciclar y después valorizar. Una apuesta que no sólo favorece al medio ambiente, sino que refuerza el tejido económico y social de la comarca.

  • Reduce la dependencia de los vertederos
  • Reduce emisiones de CO2
  • Revaloriza materiales que serían descartados
  • Genera productos útiles como fertilizantes orgánicos granulados y energía limpia

En conclusión, reciclar y valorizar no son modelos antagónicos. Son sinergias necesarias para construir una economía circular real, eficiente y sostenible. En el caso del nuevo modelo por TRACJUSA, la planta no sólo favorecerá la valorización energética, sino que impulsará también el reciclaje agrícola de los nutrientes a través de la gestión técnica de las deyecciones ganaderas.

Cifras Eurostat sobre el tratamiento de Residuos Municipales según el CEWEP

Este gráfico muestra la proporción de reciclaje (incluido el compostaje), valorización energética de residuos y vertido de residuos municipales en cada estado miembro de la UE (además de Noruega, Suiza e Islandia), ordenados por porcentaje de vertido. También muestra los datos que faltan, que incluyen la diferencia entre los residuos generados en el país y los tratados.

En 2022, el país líder en reciclaje fue Alemania, con un 69% de residuos municipales reciclados o compostados. Si bien 9 estados miembros (incluida Eslovenia, que presenta una diferencia del 17% entre los residuos tratados y los generados) vertieron menos del 10% de sus residuos —que es el objetivo establecido por la nueva Directiva sobre vertidos para 2035—, 9 estados miembros todavía vertieron más del 50% de los residuos municipales.

Fuente información

Cicle de valorització energètica dels recursos (CEWEP)

Actualment, les plantes de valorització energètica de residus a Europa poden subministrar electricitat a 21 milions de ciutadans europeus i calefacció a 17 milions. Això es basa en els 103 milions de tones de residus domèstics i similars restants que es van tractar el 2021 a Europa.

Depenent del combustible que se substitueixi (gas, petroli, hulla o lignit), entre 10 i 56 milions de tones de combustibles fòssils, que emeten entre 22 i 44 milions de tones de CO2, no haurien de ser utilitzades per les centrals elèctriques convencionals per produir aquesta quantitat d’energia.

La tecnologia de valorització energètica de residus és una de les opcions energètiques alternatives més robustes i eficaces per reduir les emissions de CO2 i estalviar els recursos limitats de combustibles fòssils que usen les centrals elèctriques tradicionals.

Font informació

TRACJUSA reducirá un 85% las emisiones de CO₂

La planta de Les Garrigues, ejemplo de compatibilidad entre valorización energética y reciclaje

La nueva etapa de la planta TRACJUSA supondrá una revolución en la gestión de residuos ganaderos en Les Garrigues. Con la adopción de un nuevo sistema basado en la gasificación de combustibles sólidos recuperados (CSR), homologados y estabilizados, se contempla una reducción del 85% de las emisiones de CO₂ respecto al modelo anterior, que utilizaba gas natural.

Este cambio no sólo supone una mejora medioambiental sustancial, sino que también sitúa al proyecto en la línea de los objetivos climáticos de la Unión Europea. Como parte de su compromiso con la economía circular, TRACJUSA apuesta por dar una segunda vida a materiales no reciclables, evitando así su enterramiento en vertederos.

Un modelo europeo a seguir

Una falsa creencia es que la valorización energética contradice la reducción de basura o el reciclaje. Pero la evidencia europea nos dice lo contrario. Los países que más reciclan –como Alemania, Austria o Países Bajos– son precisamente los que utilizan más la valorización energética para gestionar los residuos no reciclables. ¿El resultado? Tasa casi nula de uso de vertederos.

Estos países han demostrado que la clave es una gestión combinada, eficiente y tecnológicamente avanzada de los residuos. Esto implica:

  • Reducir y reutilizar al máximo.
  • Reciclar lo posible.
  • Valorizar energéticamente lo que no se puede reciclar.

TRACJUSA se alinea con este modelo, garantizando una gestión sostenible de las deyecciones ganaderas, produciendo abono orgánico de calidad y energía limpia. Todo ello con garantías ambientales, técnicas y de salud avaladas por la Generalitat y estudios independientes.

El territorio como beneficiario

Los beneficios del proyecto van mucho más allá de la sostenibilidad ambiental. Impulsará la economía local, generará empleo cualificado y consolidará un futuro viable para el mundo rural.

GAP Cooperativa reafirma su compromiso con el territorio, las personas y el planeta. La nueva TRACJUSA no sólo no limita el desarrollo de Les Garrigues, sino que lo hace posible.

El nuevo proyecto para TRACJUSA no quemará basuras

El nuevo proyecto de la planta Tracjusa valorizará energéticamente hasta 45.000 toneladas anuales de CSR, cumpliendo con la normativa europea y reduciendo drásticamente las emisiones de CO₂ respecto al actual modelo de funcionamiento de la planta.

No dejes que la mentira gane» no es sólo un eslogan. Es un compromiso. Y es también una respuesta firme a las falsedades que, de forma interesada, contrarios al proyecto stán lanzando contra el nuevo proyecto por la planta Tracjusa, impulsada por GAP Cooperativa.

Con una autorización para el uso de 45.000 toneladas anuales de Combustible Sólido Recuperado (CSR) –provenientes de residuos urbanos no peligrosos y no reciclables– la planta dará un giro innovador y sostenible. Lejos de quemar basura, el proyecto aplica un sistema de gasificación avanzada que transforma este recurso en energía limpia, esencial para el proceso de tratamiento de deyecciones ganaderas.

Este modelo no sólo evita el soterramiento de residuos en vertederos, sino que responde directamente a las directrices europeas, que marcan la progresiva eliminación de esta práctica altamente contaminante. Además, se reducen hasta un 85% las emisiones de CO₂, al sustituir los combustibles fósiles por una fuente energética recuperada y segura.

Una planta comprometida con la comarca

La planta de tratamiento de deyecciones ganaderas Tracjusa es una iniciativa arraigada en el territorio, promovida por más de 150 familias de campesinos y ganaderos de Les Garrigues. Además de generar puestos de trabajo calificados y dinamizar la economía local, representa una apuesta por la economía circular, la innovación y la sostenibilidad real.

Con garantías técnicas y ambientales

La planta cuenta con el apoyo y validación de los departamentos de Salud, Territorio y Agricultura de la Generalitat, y con un dictamen favorable de uno de los estudios ambientales más reconocidos de Catalunya, Ramon Folch & Associats. Asimismo, integrará sistemas avanzados de control de emisiones en todo momento accesibles para la ciudadanía.

GAP Cooperativa defiende la transparencia y el compromiso del proyecto de Nova Tracjusa ante la desinformación

La entidad rechaza las acusaciones de carácter especulativo y subraya el carácter cooperativo y comprometido con el territorio del proyecto, que busca gestionar las deyecciones ganaderas de forma sostenible y circular.

Ante la proliferación de informaciones inexactas y narrativas descontextualizadas sobre el proyecto de Nova Tracjusa, la cooperativa GAP ha dado un paso adelante con una campaña comunicativa clara: «No dejes que la mentira gane.»

El mensaje, directo y contundente, quiere dejar claro que el nuevo modelo de planta de gestión de deyecciones ganaderas no es un proyecto especulativo, sino el fruto de una apuesta colectiva de cerca de 160 familias ganaderas que, en asamblea y de forma unánime, decidieron reinvertir los beneficios derivados de la gestión de la planta en la mejora.

La nueva Tracjusa parte del modelo de economía circular e incorpora tecnologías como la gasificación de combustibles derivados de residuos (CDR) ya tratados para generar la energía necesaria. Este proceso, totalmente validado y sometido a controles de la Generalitat, sustituye a las fuentes de calor fósiles por una alternativa más limpia y eficiente.

El proyecto cuenta con todas las autorizaciones necesarias e informes favorables emitidos por los departamentos de Salud, Territorio y Sostenibilidad y Agricultura de la Generalitat de Catalunya.

GAP Cooperativa, que cuenta con décadas de experiencia en la gestión responsable de las deyecciones ganaderas, destaca que este proyecto representa una oportunidad de futuro para el territorio: mejora la gestión ambiental, dinamiza la economía comarcal y fija población en el mundo rural.

La iniciativa, pionera en muchos aspectos, también busca reducir la presión sobre los acuíferos, promover el curtido orgánico y crear puestos de trabajo cualificados, apostando por un modelo cooperativo que pone la salud, el territorio y las personas en el centro.

«Vivimos aquí, trabajamos aquí y amamos este territorio. No permitiremos que la desinformación ponga en riesgo un proyecto que responde a una necesidad real y que ha sido diseñado con el máximo respeto ambiental y social».

GAP Cooperativa asegura que el proyecto Tracjusa no representa ningún riesgo para la salud

La nueva planta de Tracjusa ha sido avalada por varios organismos públicos y contará con medidores de emisiones en continuo accesibles a la ciudadanía para garantizar la máxima transparencia y seguridad ambiental.

GAP Cooperativa continúa su campaña «No dejes que la mentira gane» para combatir la desinformación sobre el proyecto de la nueva planta de Tracjusa, y reafirma un mensaje claro: la instalación no supondrá ningún riesgo para la salud de las personas y no emitirá humos tóxicos.

La planta funciona mediante un sistema de gasificación de residuos no peligrosos, una tecnología limpia que transforma materia sólida en energía sin proceso de combustión directa.

Para reforzar aún más esta seguridad, la planta incorporará, medidores de emisiones en continuo, que, de forma voluntaria hará públicos, que permitirán a cualquier persona consultar en tiempo real los valores de las emisiones. Este sistema garantizará que los posibles niveles de emisión se encuentren siempre dentro de los límites establecidos por las autoridades ambientales.

«Apostamos por la máxima transparencia. La ciudadanía tendrá acceso a los valores de emisión para comprobar que el funcionamiento de la planta es del todo seguro y ajustado a la normativa».

El proyecto ha sido sometido a un estricto proceso de evaluación ambiental y cuenta con las autorizaciones necesarias, así como con informes favorables de diversos organismos técnicos de la Generalidad de Cataluña, como:

  • Dirección General de Salud
  • Dirección General de Calidad Ambiental
  • Agencia Catalana del Agua (ACA)
  • Agencia de Residuos de Cataluña

Estas instituciones han validado la viabilidad del proyecto desde el punto de vista sanitario y ambiental, considerándolo seguro y beneficioso por el territorio.

El modelo de gestión impulsado por GAP Cooperativa se basa en el cooperativismo local y la sostenibilidad. Con la participación de más de 160 familias ganaderas, el proyecto busca mejorar la gestión de las deyecciones ganaderas, generar fertilizantes orgánicos y producir energía renovable, respetando el medio ambiente y la salud pública.

«Nuestro compromiso es firme: ni humo, ni riesgo. Y, además, con datos abiertos y accesibles para todos. Porque amamos este territorio, vivimos, trabajamos y queremos garantizar su futuro».

Tracjusa no será una incineradora: se trata de un proyecto basado en la gasificación de residuos no peligrosos

Ante la campaña de desinformación lanzada por los detractores al nuevo proyecto de funcionamiento de por la planta de tratamiento de deyecciones ganaderas TRACJUSA GAP Cooperativa quiere dejar claro que Tracjusa no será una incineradora sino una planta que utilizará una tecnología de gasificación para tratar deyecciones ganaderas y obtener fertilizantes orgánicos, rotando las energías renovables y energía renovable.

GAP Cooperativa ha publicado un nuevo material informativo en el marco de la campaña «No dejes que la mentira gane», con el objetivo de desmentir una de las falsedades más recurrentes en torno al proyecto de Nova Tracjusa: que se trata de una incineradora.

«Es absolutamente falso», afirman desde la organización. “El proyecto no contempla la quema de residuos, sino un proceso de gasificación, que transforma materiales sólidos en un gas, que después se utiliza para generar energía.”

La tecnología utilizada permite obtener vapor útil para secar purines, además de producir fertilizantes orgánicos de alta calidad y electricidad. Este sistema ha sido validado por la Generalitat de Catalunya, y cuenta con estudios ambientales favorables, incluyendo el de Ramon Folch & Associats, una consultoría independiente de energía, medio ambiente y sostenibilidad con 30 años de trayectoria en el mercado nacional e internacional preparada para ayudar y acompañar a empresas e instituciones en su camino hacia su transformación sostenible.

El uso de CSR (combustibles sólidos recuperados) no supone ningún riesgo, puesto que se trata de materiales previamente estabilizados e higienizados, procedentes de plantas homologadas. La gasificación evita el vertido, reduce emisiones y optimiza la gestión de residuos.

Desde GAP, insisten en que no sólo se trata de un proyecto técnicamente solvente, sino que responde a un modelo de cooperativismo territorial, gestionado por más de 160 familias ganaderas. La prioridad es la salud del territorio, la sostenibilidad del sector y la economía circular.

«Lo que queremos es garantizar el futuro del territorio con soluciones reales, no con miedos infundados».

Desmontando mentiras sobre el nuevo proyecto por TRACJUSA

En un contexto donde la desinformación puede generar confusión y rechazo infundado, desde GAP Cooperativa queremos realizar un ejercicio de claridad y transparencia. El proyecto de Nova Tracjusa ha sido objeto de comentarios y afirmaciones incorrectas que es necesario matizar y contrastar con datos reales. En este artículo y en el video adjunto te explicamos qué es cierto y qué no lo es.

Nova Tracjusa no es una incineradora

Una de las falsedades más recurrentes es que la Nova Tracjusa funcionará como una incineradora. Nada más lejos de la realidad. El proyecto no incinera ningún tipo de residuo. La tecnología que utilizamos es la gasificación, un proceso totalmente diferente, mucho más limpio y seguro, que transforma un sólido residuo en un gas utilizado como fuente de energía. Es una tecnología avalada científica y ampliamente utilizada en todo el mundo. Un proyecto con garantías ambientales y sanitarias

Nova Tracjusa no provocará problemas para la salud

También se ha extendido el rumor de que Nova Tracjusa puede provocar problemas de salud. Esta afirmación es falsa. El proyecto cuenta con todas las autorizaciones ambientales necesarias, y ha sido informado favorablemente por diversos organismos públicos, incluido el ámbito de salud, territorio y sostenibilidad. Se trata de un proyecto que ha superado con éxito todas las evaluaciones técnicas pertinentes.

No tratará 300.000 toneladas de residuos año

No se gestionarán 300.000 toneladas de residuos Otro dato manipulado es la supuesta gestión de 300.000 toneladas de residuos al año. La realidad es que Nova Tracjusa es una instalación de tratamiento de purines, orientada a transformar este residuo orgánico en fertilizante de alta calidad y biogás. Este proceso se realiza mediante el uso de combustible sólido recuperado (CSR), que sustituye al gas natural por una fuente energética alternativa, mucho menos contaminante. Se tratará un máximo de 45.000 toneladas años de estos CSR.

Reducción de emisiones y apuesta por la sostenibilidad

Gracias a la aplicación de tecnología de última generación, el nuevo modelo energético de Nova Tracjusa permitirá reducir más del 80% de las emisiones asociadas al combustible fósil, un dato que pone de manifiesto su compromiso ambiental y con la salud del territorio.

Dinamización de la economía de la comarca

Además, el proyecto compondrá una inversión de cerca de 10 millones de euros, que también implica dinamización económica y oportunidades laborales para la comarca. Por un territorio vivo y un modelo eficiente Nova Tracjusa nace de la voluntad de más de 150 familias campesinas y ganaderas que viven y trabajan en Les Garrigues. Es una apuesta clara por la economía circular, por la protección de los suelos y acuíferos, y por la innovación como herramienta para hacer frente a los retos medioambientales.

Desde el GAP, apostamos por la transparencia y nos comprometemos a seguir ofreciendo información veraz y accesible para que la ciudadanía pueda formarse una opinión fundamentada.

🟢 Por una gestión eficiente, responsable y sostenible.

🟢 Por las Garrigues, por el campesinado, por el territorio.

TRACJUSA: un modelo innovador de valorización energética para avanzar en la economía circular

La planta de transformación de deyecciones ganaderas en Les Garrigues apuesta por la valorización energética para reducir la dependencia de los vertederos y contribuir a la seguridad energética

El nuevo proyecto de valorización energética de la planta de tratamiento de deyecciones ganaderas TRACJUSA marca un antes y un después en la gestión de residuos no reciclables. Al transformar estos residuos en energía, contribuimos activamente al objetivo europeo de reducir drásticamente la eliminación en vertederos, promoviendo un modelo basado en la economía circular.

La valorización energética se posiciona como una solución clave en la gestión de residuos no reciclables, alineándose con los objetivos de la Unión Europea para minimizar el impacto ambiental de los vertederos. En este contexto, el nuevo proyecto de funcionamiento diseñado para la planta de tratamiento de deyecciones ganaderas TRACJUSA ha dado un paso decisivo con un nuevo modelo de funcionamiento que permite aprovechar la energía contenida en los residuos para transformarlos en electricidad y calor.

Un problema urgente en España

España sigue lejos de los objetivos europeos en materia de gestión de residuos: actualmente, cerca del 50% de los residuos todavía terminan en vertederos, generando emisiones de gases de efecto invernadero como el metano y la pérdida de recursos potencialmente aprovechables. En cambio, países como Alemania, Austria o Países Bajos han logrado tasas de eliminación en vertederos cercanas a cero gracias a la combinación de reciclaje y valorización energética.

El papel clave de TRACJUSA

El nuevo proyecto implementado en la planta de transformación de deyecciones ganaderas TRACJUSA permite:

  • Sustituir combustibles fósiles por energía recuperada de residuos no reciclables.
  • Optimizar el tratamiento de deyecciones ganaderas, promoviendo su uso como fertilizante orgánico.
  • Contribuir a la reducción de la contaminación de acuíferos y emisiones de metano.
  • Reducir la dependencia de fuentes no renovables.

Una apuesta por la sostenibilidad

La valorización energética no sólo se presenta como una alternativa sostenible, sino que aporta estabilidad en el contexto actual de crisis energética. En Europa, esta tecnología ya permite suministrar calefacción a más de 17 millones de personas. Proyectos como el de TRACJUSA, se presentan como una gran oportunidad para cerrar la brecha con otros países y avanzar hacia un modelo de economía circular eficiente y responsable.

GAP Cooperativa, impulsora de este proyecto, reitera su compromiso con la innovación y la sostenibilidad, promoviendo soluciones eficaces para la gestión de residuos y la producción de energía limpia.

Hacia un model más sostenible y eficiente en la gestión de residuos en Europa

Compartimos en este espacio un interesante artículo dedicado a la valoración energética de los residuos en Europa publicado en www.residuosprofesional.com por parte de Joaquín Pérez Viota, presidente de AEVERSU

Situar la valorización energética como un componente esencial en la estrategia y planificación de tratamiento de residuos permitirá reducir la dependencia de los vertederos y contribuir a la seguridad energética.

La gestión de residuos en Europa se encuentra en un momento decisivo. La Unión Europea ha establecido objetivos ambiciosos para reducir la eliminación de residuos en vertedero hasta al menos el 10%, antes de 2035. Para alcanzar estas metas, es imprescindible repensar y modernizar nuestras estrategias de tratamiento de residuos, situando a la valorización energética como uno de los pilares imprescindibles en el proceso.

La situación actual en España difiere notablemente de este objetivo, la dependencia de los vertederos sigue siendo un enorme problema. Eliminando en vertedero más del 50% del residuo urbano generado, el 20% del total de residuos eliminados en vertedero en Europa, son españoles, para una población que supera ligeramente el 10% de la población de la Unión.

En este contexto, la valorización energética emerge como la solución eficiente y necesaria que garantiza la gestión de residuos no reciclables sostenible y alineada con los principios de la economía circular y la jerarquía de residuos.

LA VALORIZACIÓN ENERGÉTICA COMO UNO DE LOS EJES DE LA ECONOMÍA CIRCULAR

Así, la valorización energética se presenta como una herramienta clave para tratar la fracción de residuos que no ha podido ser reutilizada o reciclada. Este proceso permite recuperar la energía contenida en los residuos no reciclables, transformándolos en electricidad y energía térmica, lo que contribuye a reducir la dependencia de combustibles fósiles y a mitigar los efectos del cambio climático.

Y es que, a pesar de los avances que se han registrado en materia de reutilización y reciclaje, uno de los grandes desafíos de la gestión de residuos en Europa es la reducción del vertido. A pesar de las regulaciones europeas que buscan limitar su uso, en países como España un porcentaje elevado de residuos acaba en vertederos, lo que genera impactos ambientales negativos, la pérdida de recursos potencialmente aprovechables y la emisión de gases de efecto invernadero a través de las emisiones difusas producidas tras el depósito. En concreto, los vertederos contribuyen con sus emisiones de metano, un gas con un potencial de calentamiento 80 veces superior al del CO₂. Así, los vertederos emiten un 245% más de emisiones GEI que la valorización energética.

En países líderes en gestión de residuos, como Alemania, Austria o Países Bajos, la valorización energética desempeña un papel esencial. En estos países, en los que el residuo eliminado en vertedero es cero o practicante testimonial, y en los que las tasas de recuperación superan los objetivos fijados por la Unión Europea incluso para 2030, el residuo que no es posible de reciclar es valorizado energéticamente, en porcentajes que van desde el 30% al 40%. De esta manera evitamos el recurso al vertedero y maximizamos el aprovechamiento de los recursos. La Unión Europea ha establecido objetivos ambiciosos para la gestión de residuos, fijando una tasa de reciclaje del 65% y limitando el vertido al 10% antes de 2035.

Sin embargo, España está desgraciadamente muy lejos de estos objetivos. Actualmente, cerca del 50% de los residuos aún acaban en vertederos y solo un 11% es valorizado energéticamente, una cifra que representa la enorme brecha existente entre países y el amplio margen de mejora que tenemos a la hora de acelerar la implantación de infraestructuras que permitan aprovechar los residuos como fuente de energía. Para alcanzar los objetivos europeos en España, además de intensificar todas las políticas que fomentan la recuperación y el reciclado, en la búsqueda del 65% fijado, sería necesario al menos duplicar la capacidad de valorización energética actual, lo que permitiría reducir significativamente el impacto ambiental de los vertederos y avanzar hacia un modelo de gestión de residuos más sostenible.

Para avanzar en esta dirección, es esencial adoptar medidas que fomenten la valorización energética como parte de un modelo de gestión eficiente. Una de las propuestas más relevantes en este ámbito es la suspensión temporal del impuesto sobre este tipo de tratamiento. Esta medida, lejos de ser un retroceso, tiene como objetivo fomentar prácticas más sostenibles y acercar a España a los estándares europeos. Países como Suecia ya han demostrado que la eliminación de impuestos sobre la valorización energética puede acelerar la transición hacia una economía circular eficiente y responsable. Además, es fundamental la coherencia dentro de un esquema impositivo en el que los residuos tratados en instalaciones de coincineración están gravados con un impuesto de 0 €.

La experiencia de países del norte de Europa demuestra que la eliminación progresiva de vertederos solo es viable si se implementan políticas de gestión eficientes y se fomenta la concienciación ciudadana sobre las distintas herramientas destinadas a avanzar en materia de economía circular. En este sentido, es fundamental desmitificar la creencia de que la valorización energética y el reciclaje son estrategias opuestas. Como veíamos antes, los países que más reciclan, son también aquellos que más valorizan energéticamente los residuos no reciclables, demostrando que ambas prácticas son complementarias y esenciales para una gestión eficiente y sostenible.

Por otro lado, la valorización energética también contribuye a la seguridad energética, ya que reduce la dependencia de combustibles fósiles importados y proporciona una fuente de energía eléctrica estable y predecible. Además de la producción de electricidad, las instalaciones de valorización energética pueden llegar a contribuir al suministro de agua caliente, calefacción y climatización para los hogares, a través de redes de calefacción urbana (district heating).  En Europa, las instalaciones de valorización energética generan 99.000 millones de kWh de calor al año, suministrando calefacción a 17 millones de habitantes. Esto es especialmente relevante en el contexto actual de crisis energética y transición hacia fuentes de energía renovables.

España tiene ante sí una oportunidad única para mejorar sus modelos de gestión de residuos. Situar la valorización energética como un componente esencial en la estrategia y planificación de tratamiento de residuos permitirá avanzar hacia los objetivos europeos, reducir la dependencia de vertederos y contribuir a la transición energética.

Es responsabilidad de todos los actores implicados –administraciones públicas, empresas y ciudadanía– trabajar conjuntamente para transformar los desafíos actuales en oportunidades. En este contexto, AEVERSU celebrará en mayo el 1er AEVERSU SUMMIT, Encuentro Global de Valorización Energética, un foro clave para debatir sobre el papel de esta tecnología en la transición hacia un modelo más sostenible. La valorización energética es una pieza clave en este camino y debe ser reconocida como un pilar fundamental dentro del modelo de economía circular que Europa necesita.

GAP Cooperativa obtiene la licencia de obras para el nuevo proyecto por TRACJUSA y avanza hacia una gestión sostenible de deyecciones ganaderas

Las obras se iniciarán en breve y la previsión es que la planta esté en funcionamiento en el primer trimestre de 2026

Juneda, 12 de marzo de 2025.- El nuevo proyecto para la planta de deyecciones ganaderas Tracjusa ha obtenido la licencia municipal para iniciar las obras de la planta de gasificación, la cual ya autorizó a la Generalitat de Cataluña y que representa un avance significativo tanto en la gestión sostenible de las deyecciones ganaderas en Les Garrigues como una mejora.

Según Eduard Cau, presidente de GAP Cooperativa, «con la licencia de obras damos un paso decisivo hacia la materialización del nuevo proyecto para Tracjusa, consolidando un proyecto pionero que garantiza una gestión sostenible de las deyecciones ganaderas, reduce el impacto ambiental y contribuye al desarrollo económico y social del territorio».

El proyecto impulsado por GAP cooperativa es una transformación de la actual planta de tratamiento de deyecciones ganaderas, modelo que siempre ha sido referencia al conjunto del Estado como ejemplo de buenas prácticas. Desde su creación hace 25 años, GAP Cooperativa ha trabajado para consolidar un sistema de gestión innovador y sostenible, reflejando su compromiso con el medio ambiente, el sector porcino y el territorio.

El objetivo del proyecto de la Nova Tracjusa es dar una solución sostenible y eficiente a los retos ambientales y energéticos del territorio, promoviendo un modelo respetuoso con el entorno para la gestión de los purines en la comarca. Gracias a este tipo de instalaciones, se producen fertilizantes de alta calidad y se reduce la contaminación del suelo y los acuíferos, evitando los impactos negativos de los excedentes de purines.

Un proyecto imprescindible para el sector y el territorio

Entre los beneficios que comporta la planta de gasificación es que va a permitir generar energía verde y limpia, evitando el uso de combustibles fósiles. Para ello, se utilizará combustible sostenible (CSR), lo que supondrá la reducción del 85% de las emisiones de CO₂ en comparación con el uso de gas fósil no renovable.

Esta tecnología innovadora es la misma que se está implementando en otros puntos de Catalunya, como es el caso de Tarragona. Este tipo de proyectos demuestran que la gasificación es una tecnología clave para la transición hacia un modelo energético más sostenible y eficiente, con impacto positivo tanto a nivel ambiental como económico.

Compromiso con el territorio y avales medioambientales

El proyecto, que cuenta con todas las autorizaciones necesarias para su desarrollo, operará bajo las estrictas normas medioambientales y sanitarias, tanto a nivel autonómico, estatal y europeo. Los informes favorables de las autoridades competentes como la Dirección General de Calidad Ambiental, la Agencia de Residuos de Cataluña, la Agencia Catalana del Agua y la Dirección General de Salud, garantizan la seguridad del proyecto para el medio ambiente y la salud de las personas.

GAP Cooperativa, que agrupa a más de 160 familias ganaderas de Les Garrigues, siempre ha mostrado un elevado grado de compromiso con el sector y con el entorno. En este sentido, Cau afirma que “seguiremos trabajando para garantizar una gestión responsable y eficiente, tanto para el sector porcino como para el medio ambiente y la comunidad.»